Grado de riesgo del cliente y enfoque basado en riesgo en una SOFOM
Cada cliente de una SOFOM tiene que tener un grado de riesgo, y ese grado tiene que salir de una metodología escrita, no de la intuición del analista. Cómo se construye, qué cambia cuando un cliente es de riesgo alto y cómo se demuestra que se hizo.
En esta guía
El enfoque basado en riesgo es la idea central del régimen de prevención de lavado de dinero desde 2017: no todos los clientes ni todos los productos representan el mismo riesgo, así que la SOFOM debe dedicar más controles donde el riesgo es mayor. En la práctica, esa idea se aterriza en dos niveles distintos que se confunden mucho.
- La evaluación de riesgos de la entidad: qué tan expuesta está la SOFOM, por sus productos, sus clientes, sus zonas y sus canales.
- El grado de riesgo de cada cliente: qué tan riesgoso es este acreditado en particular y qué medidas se le aplican.
El primero da las reglas; el segundo las aplica cliente por cliente.
La metodología de evaluación de riesgos
Las Disposiciones obligan a la SOFOM a diseñar e implementar una metodología que identifique, mida y mitigue sus riesgos de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, considerando la Evaluación Nacional de Riesgos. Se aplica también antes de lanzar un producto, servicio o tecnología nuevos.
La metodología necesita tres piezas:
- Indicadores para cada factor de riesgo, por ejemplo el tipo de producto, el tipo de persona, la zona geográfica, el canal de contratación y el comportamiento transaccional.
- Un método de medición que relacione esos indicadores y produzca un resultado.
- Mitigantes: los controles que se aplican según el resultado.
La metodología tiene que ser congruente con la información que realmente tienen los sistemas de la SOFOM, se revisa y actualiza al menos cada 12 meses, y su información se conserva no menos de cinco años. La propone el oficial de cumplimiento y la aprueba el Comité.
"Congruente con los sistemas" es la frase que más pesa. Una matriz que pondera variables que la SOFOM no captura, como el origen de los recursos o el monto esperado de operaciones, no se puede aplicar. Y una metodología que no se puede aplicar es, para efectos de una revisión, una metodología que no existe.
El grado de riesgo de cada cliente
Con base en esa metodología, la SOFOM clasifica a cada cliente al menos en dos grados, alto y bajo, y puede usar niveles intermedios. Una forma habitual de hacerlo es una matriz de puntos:
| Factor | Qué se mira | Ejemplo de indicador |
|---|---|---|
| Producto | El tipo de crédito y su estructura | Crédito simple con garantía frente a crédito revolvente sin garantía |
| Tipo de cliente | Persona física, persona moral, actividad económica | Actividades con mayor uso de efectivo |
| Geografía | Domicilio y origen de los recursos | Zonas con mayor incidencia o países de riesgo |
| Transacciones | Montos, frecuencia, medio de pago | Pagos anticipados frecuentes o de terceros |
La matriz tiene que poder explicarse en una línea por cliente: por qué este acreditado quedó en riesgo medio y no en bajo. Si la respuesta es "porque así lo marcó el analista", la clasificación no resiste una revisión. Cada indicador suma puntos, cada factor pesa un porcentaje, y el total cae en una banda que define el grado. Las ponderaciones las decide la SOFOM en su metodología; no hay una tabla oficial única.
Lo que lleva al grado alto sin importar los puntos
Hay supuestos en que la calificación no depende de la suma. Una coincidencia en la Lista de Personas Bloqueadas obliga a suspender de inmediato cualquier operación. Y las Disposiciones consideran de alto riesgo, al menos, a las personas políticamente expuestas extranjeras. Para los PEP nacionales, la SOFOM debe evaluar si sus operaciones corresponden a sus funciones, nivel y responsabilidades.
Qué cambia cuando un cliente es de riesgo alto
El grado no es una etiqueta: determina las medidas. Para un cliente de riesgo alto, las Disposiciones piden, entre otras cosas:
- Aprobación por escrito de un directivo con facultades antes de iniciar la relación; en el caso de PEP de riesgo alto, de un directivo de nivel alto.
- Conocer el origen de los recursos y recabar información adicional, como la del cónyuge, los dependientes económicos y las sociedades relacionadas.
- Cuestionarios sobre el origen y destino de los recursos.
- Verificar al menos una vez al año que su expediente esté completo y actualizado.
- Las visitas domiciliarias que defina el manual.
Y la regla funciona también al revés: si un cliente presenta cambios relevantes que no justifica, se le reclasifica al grado superior y se le pide actualizar su información.
Cada cuándo se revisa el grado
El grado de riesgo y el perfil transaccional del cliente se revisan con la periodicidad que fije la metodología, y deben ajustarse cuando el comportamiento del cliente cambia. El texto de 2011 pedía al menos dos evaluaciones por año calendario; conviene confirmar contra el texto vigente lo que establezca el manual propio.
Lo que sí no cambia es la lógica: a mayor riesgo, revisión más frecuente. Una SOFOM que revisa igual de seguido a sus clientes de riesgo alto y bajo difícilmente puede sostener que aplica un enfoque basado en riesgo.
Cómo se resuelve de raíz
El grado de riesgo se vuelve defendible cuando cumple tres condiciones: sale de los parámetros escritos en la metodología, se calcula con los datos que el sistema efectivamente tiene, y deja constancia de cuándo y con qué parámetros se calculó. Si los parámetros cambian, los grados calculados con los anteriores tienen que quedar señalados para revisarse.
En Cumplencia, la metodología se configura por SOFOM: factores, ponderaciones, indicadores y bandas. El grado de cada cliente se calcula al aprobar su solicitud, sumando producto, tipo de cliente, geografía y transacciones más el cuestionario, con reglas duras para PEP y para la Lista de Personas Bloqueadas. Cada cálculo guarda la huella de los parámetros usados; si la metodología cambia, el sistema marca los grados como desactualizados para que el oficial los reevalúe, y la fecha de la siguiente revisión se calcula sola.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el grado de riesgo de un cliente en PLD?
Es la clasificación que la SOFOM asigna a cada cliente, al menos alto o bajo, con base en su metodología de evaluación de riesgos. Define qué medidas de conocimiento y monitoreo se le aplican.
¿Qué factores se usan para calcular el grado de riesgo?
La metodología de cada SOFOM define los indicadores. Lo habitual es considerar el producto, el tipo de cliente y su actividad, la zona geográfica, el canal de contratación y el comportamiento transaccional.
¿Un PEP es automáticamente de riesgo alto?
Los PEP extranjeros se consideran, al menos, de riesgo alto. Para los PEP nacionales, la SOFOM evalúa si sus operaciones corresponden a sus funciones y responsabilidades, y aplica medidas reforzadas si su grado es alto.
¿Cada cuánto se revisa la metodología de evaluación de riesgos?
Al menos cada 12 meses. Además se aplica antes de lanzar productos, servicios o tecnologías nuevos.
¿Qué se hace con un cliente de riesgo alto?
Se requiere aprobación de un directivo antes de iniciar la relación, conocer el origen de sus recursos, recabar información adicional y verificar al menos una vez al año que su expediente esté actualizado.
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